Acceso universal a la energía: mucho más que electricidad

Aún hay mucho que hacer para proveer a la población global con combustibles limpios para cocinar, fuentes renovables modernas y tecnologías de eficiencia energética


Estación de metro impulsada por energía solar en Brasilia, Brasil. PAULO BARROS METRO-D

¿Tienes acceso a electricidad confiable en el hogar a un precio asequible? ¿Y cómo es el horno que usas? ¿Es eléctrico o utiliza carbón, generando humo cada vez que cocinas?


Mil millones de personas (un 13% de la población mundial) aún viven sin electricidad y más de 3.000 millones (un 41%) usan combustibles contaminantes para cocinar, lo que impacta su salud, productividad y calidad de vida. Por eso, las Naciones Unidas incluyeron el acceso universal a la electrificación y las tecnologías de cocción limpias entre los objetivos relacionados con la energía que se deben alcanzar en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030.

El ODS 7 también requiere un aumento sustancial en la proporción de fuentes renovables (solar, eólica, hidroeléctrica y geotérmica, por ejemplo) en la combinación energética global, así como para un uso más eficiente de la energía.


El informe Tracking SDG7: Energy Progress Report 2018 (“Monitoreando el ODS 7: Progreso Energético Global 2018), revela los avances del mundo hacia los objetivos de acceso a la electricidad, a los combustibles limpios para cocinar, las energías renovables y la eficiencia energética.

Y aunque el estudio muestra que el mundo no está en camino de alcanzar los objetivos energéticos mundiales para 2030, también destaca las experiencias recientes que ofrecen signos alentadores, principalmente en Asia y África subsahariana, pero también en América Latina.


El informe es un esfuerzo conjunto de la Agencia Internacional de Energía (AIE), la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA), la División de Estadística de las Naciones Unidas (UNSD), el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS).


Acceso a la electricidad

En América Latina, casi tres cuartas partes de los países están en vías de alcanzar el acceso universal para 2020, y para 2030 se espera que la región logre un acceso casi universal, con Haití como el único país con una tasa de acceso inferior al 90%.


Pero las buenas noticias provienen de África, donde en los últimos años la electrificación ha superado por primera vez el crecimiento de la población. Etiopía, Kenia y Tanzania aumentaron su tasa de acceso a la electricidad en un 3% o más anualmente entre 2010 y 2016. En este mismo periodo, en India, 30 millones de personas obtuvieron acceso cada año. Ningún otro país conquistó semejante éxito.


Sin embargo, todavía queda mucho trabajo por delante: Si las tendencias actuales de acceso continúan, el 8% de la población mundial aún estará a oscuras en 2030.

"La experiencia de los países que han aumentado sustancialmente el número de personas con electricidad en un corto espacio de tiempo ofrece una esperanza real de que podemos llegar a los mil millones de personas que aún viven sin electricidad", afirma Riccardo Puliti, director sénior de Energía e Industrias Extractivas del Banco Mundial.


Agrega que “con las políticas correctas, un compromiso con la electrificación y con soluciones fuera de la red, como los sistemas de energía solar para el hogar, estructuras de financiación bien adaptadas y la movilización del sector privado, se pueden obtener enormes ganancias en unos pocos años. Esto a su vez tendrá impactos reales y positivos en las perspectivas de desarrollo y la calidad de vida de millones de personas".


Combustibles limpios para cocinar

De las metas energéticas establecidas en los ODS, el acceso a tecnologías de cocción limpias está bastante rezagado: si la trayectoria actual continúa, 2.300 millones de personas seguirán quemando madera, carbón y otros tipos de biomasa para 2030.


Estos métodos tradicionales generan contaminación del aire en los hogares,